VIDA DIARIA
LIC. ROSA ELENA GONZÁLEZ HERNÁNDEZ
Ni que fueran tan valientes…
Legislatura tras legislatura, sea esta federal o local, siempre es lo mismo, diputados que, a las primeras de cambio, les gana la ambición, abandonan sus obligaciones por así convenir a sus interese, a veces, hasta la banda del partido que les cobijó, que les dio la oportunidad de participar en una contienda electoral en pos del cargo que ostentan.
Ni por poquito quieren enterarse que eso también es traición al pueblo, de ahí que muchas veces la ciudadanía se pregunta, ¿Por qué no existe una Ley que impida a los legisladores cambiar de bancada?, y claro que la gente tiene razón, digo, si no están de acuerdo, los diputados, con algunos puntos o propuestas de sus compañeros de partido pues igual es mejor que se declaren independientes y se reserven el voto cuando tal o cual iniciativa vaya en contra de los intereses ajenos a sus creencias o datos a la mano.
Se les olvida a esos diputados y diputadas que ganaron gracias a que el pueblo les dio un voto de confianza porque representaban a un partido, que no ganaron por su linda cara, menos porque son muy conocidos o respetados.
No es muy ético que digamos que los legisladores lleguen enfundados en un color y a apenas toman protesta salten a otra bancada, pero, créame, eso a los diputados chapulines poco les importa.
Lo peor es que ya instalados en la curul, a unos no se les conoce ni la voz, menos una buena iniciativa de beneficio colectivo, otros proponen cosas ya existentes o hacen propuestas locas, a la gran mayoría les da por hacer iniciativas absurdas, muchas que van hasta en contra de la ciudadanía.
Y si, en lugar de que anden proponiendo tonterías lo que deberían proponer, de lo que deben hacer una iniciativa, y que la aprueben todos, es que todo aquel legislador que llegue al cargo por un partido debe permanecer en la misma bancada hasta terminar su gestión.
Están por terminar sus periodos los diputados federales y locales, por lo que de verdad el pueblo les agradecería que hicieran algo coherente ya de salida, que propongan y aprueben una iniciativa para evitar que en las siguientes legislaturas los diputados cambien de bancada o abandonen el partido que les llevó al poder.
De esa manera también estarían respondiéndole al pueblo que les otorgó la confianza, pero, siendo honestos, se duda que eso llegue a suceder, que aprueben una ley antichapulines que obligue a los legisladores a permanecer en la bancada con la que llegaron hasta concluir la gestión.
No son tan valientes, no les conviene porque para ellos primero están sus intereses y lo que le prometieron al pueblo enfundados en tal o cual color para ellos, los diputados, es lo de menos.
Aun y que no tienen seriedad al cambiar de bancada, muchos legisladores ya andan enloquecidos queriendo congraciarse nuevamente con el electorado, quieren aparecer nuevamente en la boleta electoral, pero esta vez suben de miras sus aspiraciones, quieren convertirse en alcaldes en municipios que forman parte de los territorios que mal representan.
En fin, la situación es que sería muy bueno que los legisladores que ya van de salida hicieran algo coherente, aprobaran una ley que impida a los diputados de las siguientes legislaturas a cambiar de bancada. El pueblo aplaudiría una Ley Anti chapulines.
Pero eso sería un verdadero milagro, y la verdad es que los legisladores pueden ser ignorantes, ambiciosos, soberbios, facinerosos, pero se duda que sean tan valientes para aprobar una ley que atente contra sus intereses.