Hay mensajes que nunca quisiéramos tener que escribir. Lamentablemente, este es uno de ellos.
Lo hacemos hasta este momento porque nuestra prioridad, desde el primer instante, fue extender nuestro apoyo a la familia de nuestro compañero que perdió la vida.
Como es ya de conocimiento público, la tarde del pasado martes 28 de julio ocurrió un hecho completamente inesperado y fuera de nuestro alcance en la zona donde se encuentra nuestra estación de servicio ubicada en la Carretera Las Yescas, km 83.675.
Este lamentable suceso dejó lesionadas a varias personas que se encontraban en dicho lugar, algunas ajenas a nuestra empresa, así como a integrantes de nuestro equipo de trabajo y, con un profundo dolor, aún nos cuesta asimilar que este acontecimiento cobró la vida de nuestro querido compañero Pablo Gómez Alvarado.
No existen palabras suficientes para expresar la tristeza que sentimos por su partida.
Hoy, antes que cualquier otra cosa, queremos dirigirnos a su esposa, familiares y amigos para expresarles nuestra más profunda solidaridad. Compartimos su dolor y nos unimos a su duelo con el corazón lleno de tristeza.
Oramos para que Dios reciba a Pablo en su gloria y conceda fortaleza, paz y consuelo a quienes hoy enfrentan la inmensa ausencia que deja.
Pablo no era solo un trabajador; era parte de nuestra gran familia. Su risa, su esfuerzo diario y su presencia quedaron grabados en cada uno de nosotros.
Compartimos su dolor como propio. Estamos aquí, dispuestos a acompañarlos en todo lo que necesiten, hoy y en los días que vengan.
También queremos acercarnos con el mismo cariño a las familias de todos nuestros compañeros de trabajo.
Sabemos que el miedo, el sufrimiento y la incertidumbre que viven en estos momentos son profundos.
Nuestro deseo más sincero es que cada uno de los afectados se recupere pronto y por completo. Mientras tanto, cuentan con nosotros; cualquier apoyo que podamos brindar está a su disposición. No los dejaremos solos.
De acuerdo con el testimonio de nuestro personal, el incidente comenzó cuando un enorme enjambre de abejas se desplazaba en dirección este-oeste hacia el área donde se encuentran nuestras instalaciones.
Antes de llegar a la estación de servicio, los insectos ya habían atacado a personas que transitaban por la zona y, al arribar, comenzaron a atacar de manera repentina y sin provocación a quienes se encontraban en el lugar.
El ataque fue repentino y feroz. Tres de nuestros compañeros lograron correr y refugiarse a tiempo y hoy se encuentran a salvo, algo por lo que damos gracias a Dios.
Lamentablemente, Pablo fue víctima de un ataque tan masivo del enjambre que, pese a sus esfuerzos, no logró correr lo suficiente ni resguardarse a tiempo.
Esa tragedia terminó arrebatándonos a un compañero invaluable.
En cuanto sucedió, activamos todos los protocolos de emergencia. Solicitamos de inmediato el apoyo de Protección Civil, el Heroico Cuerpo de Bomberos, ambulancias públicas y privadas, autoridades municipales y la Guardia Estatal.
Mientras los cuerpos de emergencia realizaban las labores de rescate, compañeros de nuestro equipo actuaron con enorme valentía.
Subieron a las cajas de sus camionetas a personas que eran atacadas por las abejas y aceleraron para alejarlas del peligro.
Al mismo tiempo, otros colaboradores se dedicaron a localizar a los compañeros que habían logrado refugiarse para verificar su estado de salud y determinar si requerían atención médica.
La primera ambulancia en llegar al lugar fue la del municipio. Con enorme pesar confirmó que Pablo ya no presentaba signos vitales y brindó atención y traslado a un integrante del Heroico Cuerpo de Bomberos y a otra persona ajena a nuestro equipo.
Poco después arribó la ambulancia privada contratada por nuestra empresa, cuyos paramédicos también hicieron todo cuanto estuvo a su alcance para auxiliar a los afectados.
Reconocemos ampliamente la labor de los elementos de Protección Civil y del Heroico Cuerpo de Bomberos, quienes enfrentaron una situación sumamente compleja para intentar controlar el ataque y auxiliar a los afectados.
Algunos de ellos también sufrieron picaduras mientras cumplían con su deber, demostrando un profundo espíritu de servicio. Gracias por sus indicaciones, las cuales seguimos en todo momento.
Con el paso de las horas y después de vivir una situación tan dolorosa, estamos convencidos de que todas las personas que participaron en la emergencia actuaron con profesionalismo, rapidez y entrega.
Creemos sinceramente que todos hicieron cuanto estuvo humanamente a su alcance.
Al recibir la noticia, me trasladé inmediatamente desde Matamoros hasta el lugar de los hechos.
Permanecí cerca de nuestro querido compañero Pablo, acompañado por valiosos integrantes de Grupo ROQUI —gerentes, directores y personal administrativo y operativo— durante todo el tiempo que fue necesario, acompañándolo con respeto, tristeza y profundo pesar hasta que las condiciones permitieron su traslado por el servicio funerario.
Durante ese tiempo mantuvimos comunicación permanente con las autoridades y los cuerpos de emergencia, colaborando en todo aquello que estuvo a nuestro alcance. Nunca dejamos de estar presentes, porque sentíamos que ese era nuestro deber.
Hoy el silencio duele. La ausencia de Pablo duele. El sufrimiento de las familias heridas duele. Pero también sentimos con la misma fuerza el compromiso de permanecer cerca de quienes hoy atraviesan estos momentos tan difíciles.
Desde Grupo ROQUI les extendemos nuestros brazos abiertos. Estamos con ustedes.
Los acompañaremos en el duelo, en la recuperación y en todo lo que venga. No hay palabras suficientes para expresar lo que sentimos, pero sí un compromiso firme: no los dejaremos solos. Les reiteramos nuestro cariño, nuestro respeto y nuestra voluntad de seguir apoyándolos en todo aquello que esté a nuestro alcance.
Que el recuerdo de Pablo permanezca siempre entre nosotros como el de una persona honesta, trabajadora y apreciada por quienes tuvimos la fortuna de conocerlo.
Descanse en paz.
Finalmente, hacemos un respetuoso llamado a la comunidad a actuar con empatía y responsabilidad ante una tragedia como esta.
Les pedimos evitar la difusión de contenido, videos o información no verificada que pueda aumentar el dolor de las familias afectadas y, al mismo tiempo, invitamos a todos a mantenerse informados y a seguir las medidas preventivas que recomienden las autoridades ante situaciones de esta naturaleza.
Con profundo respeto y admiración por la memoria de Pablo Gómez Alvarado,
Víctor Hugo Rodríguez Quiroga
Grupo ROQUI – Energéticos Rodríguez